Logística inspirada en La Naturaleza

Descargar un barco que atraca en un puerto, a simple vista, no tendría mayor ciencia si contamos con los medios técnicos necesarios. Sin embargo, hacerlo con el menor consumo de recursos y tiempo requiere de un software sofisticado en cuyo diseño ha trabajado durante meses el Grupo de Computación Inteligente (GCI) de la Universidad de La Laguna (ULL). Este sistema, además, puede aplicarse a las rutas de transporte por carretera y permite atender retrasos en tiempo real o admitir nuevos clientes sobre la marcha, además de asignarles mercancías solicitadas.

Víctor Hernández y José Andrés Moreno

Víctor Hernández y José Andrés Moreno / DACiencia

En la valoración de este proyecto ha estado involucrado durante tres meses Víctor Hernández, ingeniero técnico en informática de gestión por la ULL. Gracias al Taller de Valoración y Comercialización de Tecnología (Tdvct) de la Agencia Canaria de Investigación, Innovación y Sociedad de la Información (Aciisi) y que en la provincia tinerfeña ha puesto en marcha la Fundación Empresa Universidad de La Laguna (Feull), este joven de 29 años ha abierto otra puerta profesional a su carrera. “Es muy importante en estos momentos un cambio en el sistema productivo de las Islas”, afirma convencido. Hernández tiene esperanzas laborales en esta nueva figura profesional, la del gestor en valoración tecnológica, que irrumpe en los últimos años con el objetivo de hacer más competitivas las empresas y centros de investigación del país.

El software diseñado por este grupo de investigadores se basa en la optimización aproximada. “Por lo general, resulta muy costoso buscar para cada problema la solución óptima, ya que requiere muchos recursos computacionales, además de tiempo. Por ello, de lo que se trata es de buscar una solución aproximada, muy cercana a la óptima, pero que consuma menos recursos”, comenta Víctor Hernández, quien añade que en ella entran en juego la metaheurística (método para resolver un problema computacional), algoritmos evolutivos y bioinspirados, entre otros. Estos últimos son “muy curiosos”, apunta el gestor, “pues se basan, por ejemplo, en el movimiento de las bandadas de pájaros, que vuelan muy próximos unos a otros y se mueven al mismo tiempo”.

Admitir la incertidumbre

El sistema inteligente en el ámbito de la logística portuaria se entiende como una fórmula en la que se deciden, de forma eficiente, el atraque de barcos, la asignación de grúas, la carga y descarga de contenedores, así como su colocación en el patio de contenedores. “Esta forma de actuar difere de la que existe actualmente, ya que trata el problema de forma integrada, es decir, lo visualiza como uno solo y lo resuelve como si fueran múltiples objetivos”, comenta Víctor.

Algo similar sucede para el sistema de planificación de rutas por carretera. “Imaginemos un almacén central lleno de mercancías desde el que queremos atender las demandas de diferentes clientes, separados geográficamente”, añade el joven ingeniero. La solución que aporta el ‘software’ se aplica como si el problema fuera uno solo y resuelve todas las demandas diferentes de manera ecoeficiente. Además, permite atender sobre la marcha retrasos imprevistos y clientes nuevos que surgen en tiempo real. De esta forma, el sistema admite esa incertidumbre y atiende esa información que de entrada no se conocía.

El GCI, formado hace unos 15 años por profesores del departamento de Estadística, Investigación Operativa y Computación de la ULL, centra su investigación “en estudiar la aplicación de herramientas inteligentes a la resolución de problemas, especialmente en el ámbito de la logística”, explica José Andrés Moreno. Este catedrático de Ciencias de la Computación e Inteligencia Artificial de la universidad lagunera considera importante que los centros universitarios “cuenten con profesionales especializados en la valoración de las tecnologías que permitan que nuestros proyectos tengan posibilidades de repercusión en la sociedad y en la economía”.