El motor del mundo: la prensa amarilla y la ciencia

Desertización

El los 80 se decía que España iba a desertizarse como el Sáhara / DACiencia

Existe una idea clara de lo que supone el concepto de “prensa amarilla”, bien tratado y analizado en multitud de eventos y de sus mil definiciones que posiblemente existan, una de ellas que se puede dar como más generalizada es la de “tendencia a producir sensación, emoción o impresión, con noticias, sucesos… y cuyo objeto es aumentar la tirada o la audiencia por encima de cualquier otra consideración”.

Lamentablemente, entre lo que es la prensa amarilla y lo que digamos podríamos considerar prensa rigurosa existe un gradiente tan amplio como los colores del espectro electromagnético, así que uno siempre está en la tesitura de intentar extraer de lo que lee lo que verdaderamente es información y lo que podría denominar elementos periodísticos de moral discutible que intentan aumentar la tirada o crear conciencia de forma artificiosa.

Recuerdo mi época de estudiante de Ciencias Biológicas, hace unas cuantas décadas, que los titulares de los principales periódicos del país hablaban en uno de los periodos más secos de las últimos 30 años.

Hablaban del alto grado de desertización que sufría la Península (en esa época no se había puesto de moda el consabido “cambio climático”), y que nos hacía perder un 2.5 % de suelo cada año avanzando inexorablemente hacia la desertificación total…

Bien, haciendo los cálculos ahora, resulta que deberíamos tener a estas alturas tan sólo un 10% de suelo en la Península. Basta mirar un mapa de cobertura forestal de la Península para poder ver que en estos últimos años ha aumentado en un 23%, aumentos mucho mayores en el caso de las Islas Canarias.

En cualquier caso, en aquellos momentos, esas noticias producían en mi un congoja y aturdimiento tal, que me hacían pensar que solamente una especie de cambio de la forma de vida que llevábamos en aquella época nos salvaría del desastre, y estaba dispuesto a aceptar cualquier imposición de un gobierno, poniéndome a sus pies, dándole todo mi dinero en forma de impuestos para que me salvara…

Luego fueron viniendo más ejemplos de catástrofes, espoleadas a bombo y platillo por los medios de comunicación, y que siempre terminaban dándome la impresión que alguien se hacía rico con todo ello y que al final no eran para tanto, destacándose entre ellas el enfriamiento global, el agujero de ozono, la lluvia ácida, el calentamiento global, el cambio global, el enrarecimiento global, Ahmadinejad y su uranio (bueno, este último tiene bastante credibilidad)…

Si a estas alturas queda algún seguidor de esta colaboración, entenderá en que línea van a ir los escritos con el que les pienso martirizar mientras me permitan los responsables de este medio hacerlo, y que tienen como elemento inspirador la más que parafraseada sentencia de Jean-François Revel: “La primera de la fuerzas que mueve el mundo no es el amor, es la mentira”

PS.- La Universidad de La Laguna ofrece el curso de extensión universitaria Catástrofes ecológicas y medios de comunicación durante los meses de febrero y marzo, donde se analizará el papel de los medios en la divulgación de este tipo de acontecimientos, y que contará con expertos en el campo del clima, gestión de incendios forestales, comunicación, etc… Para más información ir a: https://tcourse.osl.ull.es/gestion/

Profesor Ecología ULL

El profesor de Ecología de la ULL José Ramón Arévalo / DACiencia

*José Ramón Arévalo, profesor de Ecología de la ULL, desarrolla su investigación sobre el impacto del fuego, la ganadería extensiva y las especies exóticas en la conservación de los procesos ecológicos esenciales de las comunidades vegetales, publicando sus resultados conjuntamente con grupos de la Universidad de California, Universidad de Siena, Universidad Autónoma Antonio Narro, Universidad de las Ciencias Aplicadas de Magdeburgo y Universidad Estatal de Oklahoma. En la actualidad dirige un proyecto sobre quemas prescritas en la Isla de Gran Canaria conjuntamente con investigadores del Centro Tecnológico Forestal de Cataluña.