La First Lego League Canarias ha acercado la ciencia a pequeños y adultos

First Lego League

El stand del Instituto de Productos Naturales del CSIC en la Fisrt Lego League / DA

Ha costado mucho esfuerzo y el trabajo de cientos de personas pero la celebración de la primera First Lego League en Canarias se convirtió en una verdadera feria de divulgación de la ciencia. Tanto los participantes en el torneo de robótica como sus familiares y visitantes del evento disfrutaron con distintos talleres organizados en el espacio Diviértete y experimenta como complemento al campeonato.

El objetivo del evento es que los niños, y no tan niños, de Canarias se interesen por la robótica, la química, las matemáticas y otras actividades científicas que puedan ofrecerles oportunidades de futuro. La carpa de la empresa Robothechnics fue una de las que tuvo una mayor afluencia de público debido a la presencia de personajes tan curiosos como un pequeño Johnny nº5. Desde Robothechnics se incentiva que los niños desarrollen la creatividad por medio del diseño de robots con legos y den vida a sus creaciones. Se trata de robots de la clase lego technics, piezas específicas de Lego diseñadas para dar vida a muñecos, manejables mediante mandos de control programados con sensores de movimiento o reconocimiento del color.

Más alejada de la robótica pero con innumerables aplicaciones a la vida diaria encontramos la rama de la química, representada en la FLL Canarias por el Instituto de Productos Naturales y Agrobiología (IPNA) perteneciente al CSIC. El equipo de divulgación del Instituto descubrió a los asistentes al evento cómo crear perfumes o refrescos caseros con productos fáciles de conseguir. Combinando aceite de jojoba y esencia de limón o de eucalipto, los niños sintetizaron pequeñas cantidades de perfume a su gusto. También descubrieron que la química permite convertir olores desagradables, como el del ácido acético (principal componente del vinagre), en otros muy agradables combinando varias sustancias. Así, la mezcla de ácido acético y alcohol isoamílico, daba lugar a un olor fresco a frutas y flores que los espectadores no se esperaban.

Por otro lado, de la mano del área de vulcanología del CSIC, los integrantes del equipo Lego Extreme y otros visitantes, registraron el efecto de sus saltos en un sismógrafo como si fueran los artífices de un terremoto, una descarga rápida y potente de energía. Generaron así mismo la actividad sísmica de un tremor, del rozamiento de la lava cuando va saliendo por el tubo volcánico.

En un estadio algo más elevado de conocimiento, encontramos la carpa del grupo de robótica de la Universidad de La Laguna, donde los ingenieros han expuesto los últimos proyectos en los que trabajan. Teniendo en cuenta la escasa posibilidad de progreso en el campo de la robótica industrial (brazos robóticos), están más dedicados al desarrollo de robots de uso turístico y de servicios, como el “Verdino”, un coche eléctrico automático.

Los padres que acudieron a la cita con la ciencia quedaron complacidos al definir la FLL como un punto de encuentro donde padres y niños pueden compartir su tiempo. Además de considerarlo como algo positivo para el desarrollo de la creatividad de los más pequeños, ya que también pudieron disfrutar de actividades lúdicas como maquillaje fácil o papiroflexia.

En palabra de David Serra, director de la fundación Scientia organizadora del torneo First Lego League en España, eventos de esta magnitud en proximidad con diferentes campos de estudio brindan a los jóvenes “la oportunidad de que descubran que pueden cambiar el mundo”.