‘Pillar’ la wifi de un vecino puede ser muy peligroso… ¡si el vecino es un hacker!

Deepk Daswani

Deepk Daswani hackeó a sus vecinos durante dos semanas / FRAN PALLERO

Deepak Daswani (@dipudaswani) es un joven ingeniero informático tinerfeño que se ha hecho famoso en la red en los últimos días con un artículo sobre su especialidad: la seguridad informática. Publicó un artículo en el blog El Lado del mal de Chema Alonso y logró erigirse como Trending Topic en la red social Menéame con 28.000 visitas solo a través de ese portal, todo un hito.

Pero… ¿qué contaba Deepak? Pues narró cómo hackeó durante dos semanas el ordenador de unos vecinos que le habían robado su red wifi, una práctica bastante habitual que -a tenor de lo que cuenta este especialista- es bastante más peligrosa de lo que se puede creer.

En solo dos semanas, utilizó diferentes técnicas para lograr identificar a sus vecinos: desde monitorizar el tráfico de la red inalámbrica capturando paquetes en modo monitor, hasta implementar un esquema machine in the middle que consiste en habilitar una máquina a modo de puente entre el router y los clientes conectados. De este modo,  “podía ver qué páginas web visitaban; la mayoría eran de cotilleo o moda; a veces había conexiones cortas a periódicos deportivos, y hubo momentos en que llegaron a utilizar servicios de banca electrónica”. Porque Daswani es lo que se conoce como un hacker ético o hacker bueno,  porque si llega a ser uno de los malos…  estos vecinos con ganas de ahorrarse unos euros en internet podrían haber tenido serios problemas.

Daswani explica que, hace unos meses, realizando pruebas de diferentes tipos de ataques sobre redes inalámbricas dejó una red en su casa con cifrado WEP que requiere una contraseña larga de letras y números pero que se puede saltar con algunas herramientas como Liberad a WIFI. Con el tiempo, notó que alguien estaba entrando en su wifi y utilizándola sin permiso. Por prurito profesional decidió “aplicar técnicas de hacking en redes de área local para descubrir quiénes eran esos vecinos, sin llegar a causarles ningún daño, pues en el fondo, no deja de ser algo que mucha gente realiza sin maldad por ahorrar dinero en la ADSL”.

En su entrada del blog Un informático en el lado del mal explica todos los niveles técnicos que construyó de manera bastante sencilla para no solo descubrir quiénes eran y, amablemente, enviarles un mail para que dejaran de hacerlo (cosa que hicieron en cuanto se les requirió) sino que, además, se enteró de intimidades como que eran una pareja, que ella se metía constatemente en páginas como El diablo se viste de Zara, Vanitatis, Fotoplatino o en las páginas de gente de El País. Incluso, muestra imágenes descargadas en alguna de esas sesiones. Con esta información, se dio cuenta que a su vecina “le gustaban las páginas de marujeo”. Además, incluso averiguó que “él se metía en el Marca” y que era abogado mientras que “ella opositaba para juez porque navegaba por webs de opositores a judicatura”.

Incluso, supo una noche que querían ir al cine porque visitaron la web de Yelmo. Lo peor es que, incluso, podría haber visto en algún momento datos de sus cuentas a través de servicios de banca electrónica, pero este no era el objetivo de Daswani, que pretendía con esta investigación alertar a sus vecinos y al resto de la población de los peligros que acarrea utilizar indebidamente conexiones ajenas.

Con todo, la moraleja de la historia está en que la wifi robada puede ser mucho más dolorosa que pagar la factura a final de mes.