¿Un lanzamiento secreto de un misil visto desde Canarias?

 Jan Hattenbach

Una imagen del objeto captado tras el GTC / Jan Hattenbach

Parece un misterio sacado de una novela de espías, pero es real como la vida misma. El pasado 10 de septiembre el astrofotógrafo alemán Jan Hattenbach estaba cerca del telescopio GTC (Gran Telescopio Canarias) en el Observatorio del Roque de los Muchachos haciendo unas fotografías del espectacular cielo de La Palma. De repente, a las 21,16 UTC observó lo siguiente: un objeto nebuloso apareció por el horizonte y siguió elevándose en dirección oeste durante cuatro minutos. Para el ojo no iniciado puede que no sea nada especialmente llamativo. ¿Un avión? ¿Un satélite quizás? Bueno, podría ser, pero ni los aviones ni los satélites suelen tener nebulosas de gas a su alrededor (curiosamente, en la imagen sí que se ve un satélite normal, el Kosmos 1410 aunque no tiene nada que ver con el objeto misterioso). Por otro lado, si nos fijamos en la imagen una vez más, veremos que el brillo del objeto es variable.

¿Podría ser un avión? Resulta muy sencillo confundir la estela de un avión con la de un misil en la lejanía y es difícil juzgar adecuadamente la trayectoria de un objeto que se mueve cerca del horizonte.

Tan difícil que hace poco tuvo lugar un gracioso suceso en California cuando la estela de un simple avión comercial desató las alarmas de la población, que pensaba que se trataba de un misil. Pero el OVNI de Hattenbach es distinto, tanto por las condiciones meteorológicas como por la trayectoria. Descartando la hipótesis del avión, hay otra opción más interesante. Un análisis de las imágenes por parte de Marco Langbroek y Jonathan McDowell indica que quizás podría tratarse del lanzamiento de un misil balístico desde un submarino (SLBM). Que sea un SLBM y no un misil basado en tierra es evidente por dos motivos. Primero, porque viendo la trayectoria es obvio que el lanzamiento tuvo que producirse en alguna región del Océano Atlántico al norte de Canarias. Segundo, porque cualquier lanzamiento desde tierra no habría pasado desapercibido y/o tendría una trayectoria distinta. Antes de que algunos piensen que se trata de una locura, recordar que en los años 70 se produjeron reentradas de cabezas nucleares (MIRV) de SLBM de tipo Poseidón de la armada estadounidense sobre Canarias en el marco de varias pruebas secretas. En aquella ocasión la trayectoria era justo la contraria, pero el caso es que pruebas clandestinas de misiles por estos lares, haberlas, haylas.

De hecho, este mes de septiembre está siendo bastante movidito en lo que a pruebas de misiles balísticos se refiere. El 2 de septiembre Israel lanzó un misil balístico de alcance medio sobre el Mediterráneo que fue detectado por el sistema de alerta temprana ruso. El 6 de septiembre la armada rusa lanzó un misil Bulavá desde el submarino Aleksandr Nevskiy. El mismo día 10 de septiembre, la MDA (Missile Defense Agency) de EE.UU. llevó a cabo el ejercicio FTO-01, durante el cual se lanzaron dos misiles en el Pacífico para ser interceptados por un misil SM-3-1A lanzado desde el buque USS Decatur y dos misiles THAAD lanzados desde la isla de Meck en el atolón de Kwajalein. El día 19 de este mes la MDA volvió a llevar a cabo otro ejercicio, el FTM-21, durante el cual se interceptó un MRBM mediante un SM-3.

Entonces, ¿cuál sería el misil canario? La única respuesta plausible -que no posible- es que se trata de un misil Trident D5 (UGM-133 Trident II) lanzado desde un submarino norteamericano de la clase Ohio o uno británico de la clase Vanguard, aunque también podría ser un SLBM francés M45 o M51. Los franceses han realizado estos últimos años varias pruebas de su nuevo misil M51, pero siempre más al norte. El análisis de las imágenes por parte de Marco Langbroek parece ser consistente con un misil Trident de tres etapas lanzado desde el Atlántico central. ¿Destino? Desconocido, aunque teniendo en cuenta el azimut de lanzamiento y el alcance del Trident (11300 km) bien podría ser alguna zona del Índico no muy lejos de Diego García. El único problema de esta teoría es que ningún país ha reconocido la autoría del lanzamiento ni se emitió ningún NOTAM correspondiente. Pero es lo que tienen los lanzamientos secretos, que son, pues eso, secretos. El lanzamiento del misil en el Mediterráneo del 2 de septiembre no fue anunciado ni reconocido por Israel y si se ha hecho público ha sido gracias a los rusos, deseosos de dar a conocer las prestaciones de sus nuevos radares de alerta temprana.

EL tiempo dirá si efectivamente el suceso del 10 de septiembre fue un misil Trident o no. En el pasado comentamos en este blog (www.danielmarin.blogspot.com.es) las espirales misteriosas provocadas por los lanzamientos de misiles rusos Bulavá y Tópol. Pero está claro que no hace falta irse tan lejos para contemplar el despegue de un misil balístico. Quién lo diría. Investigando sobre el tema se puede saber que podría existir un precedente de lanzamiento secreto de un misil Rident D5. Si comparamos las notas de prensa de Lockheed-Martin se puede observar que no hay referencia alguna al 138º lanzamiento de este misil, pero al mismo tiempo se dice que ha tenido lugar. Este lanzamiento, de existir, tendría que haber ocurrido entre febrero y abril de 2012. ¿Otra prueba secreta?Pero aún hay más. Comparando las listas de lanzamientos de misiles compiladas por Jonathan McDowell existen nada más y nada menos que 50 pruebas del misil Trident I C4 que sabemos que tuvieron lugar pero de las que no conocemos sus características (fechas, lugar, etc.). Y lo mismo ocurre para otros 5 lanzamientos del misil Trident II. El misterio está servido.

*Experto en aeronáutica y autor del blog Eureka