Cuidado con el sexting, las imágenes sexuales que recorren la red

Sexting

El envío de imágenes sensuales por las redes es muy peligroso / DA

Al igual que otros muchos palabros que se han incorporado a nuestro vocabulario con la evolución de la tecnología, el sexting es un término de origen relativamente reciente que además se ha puesto de moda en los últimos tiempos.

El concepto no es nuevo, pues viene a ser una nueva modalidad de exhibicionismo, con la novedad de que ahora se utilizan los medios digitales tanto para generar el contenido como para transmitirlo. Se trata de capturar con la webcam o la cámara del smartphone fotos o vídeos de contenido erótico generalmente del propio remitente, y enviarlos mediante servicios de mensajería o redes sociales.

El sexting es un fenómeno real, y creciente entre la sociedad en que nos movemos. Cada vez son más los que en algún momento deciden fotografiarse y enviar una imagen picante a su novia o amante, exponiendo peligrosamente su privacidad y dejándola en manos de la persona en la que en ese momento confía.

Ya se han dado casos de personajes famosos, uséase Scarlett Johanson o Tiger Woods, u otros que lo fueron a posteriori, como la concejal de los Yébenes, que han comprobado en sus carnes los peligros del sexting, tras ver cómo la red queda inundada en segundos con fotografías íntimas que jamás pensaron en difundir.

Además, el sexting no distingue de edades. Los adolescentes, también llamados nativos digitales, lo practican con asiduidad sin ser conscientes de su seriedad. Más allá de los riesgos obvios inherentes a este tipo de prácticas, se han de tener en cuenta una serie de consideraciones.

Una vez que enviamos una imagen a alguien perdemos el control sobre la misma, al tiempo que le conferimos un arma arrojadiza contra nosotros en caso de una posible ruptura o disputa. Pero cuando una imagen sube a la red, su rastro es prácticamente imposible de borrar. Basta con pensar cómo la información se difunde viralmente por correo electrónico, redes sociales, o intercambio p2p.

A todo esto hay que añadir, que muchos usuarios vuelcan las fotos que reciben a diario en su ordenador, con lo que la privacidad de nuestra vida digital depende de la seguridad de miles de ordenadores y dispositivos móviles distribuidos por todo el globo. ¿Y si alguno es robado o comprometido?

Es por esto que debemos pensárnoslo dos veces antes de ponernos guapos ante la cámara, del mismo modo que no difundir imágenes que nos puedan llegar de terceros. Muchas veces, el sexting ha derivado en sextorsión o grooming en casos de menores, algunos con consecuencias fatídicas como el suicidio.

@Dipudaswani