Amparo Gómez: “Las dos universidades canarias tienen un alto potencial investigador que daría sus frutos con la gestión adecuada”

 

Amparo Gómez

Amparo Gómez en su despacho de la ULL / NATALE SANDOLI

Amparo Gómez (Catedrática de Lógica y Filosofía de la Ciencia de la Universidad de La Laguna) ha participado en un número significativo de proyectos de Investigación y Desarrollo (I+ D) nacionales e internacionales, actuando como investigadora principal en diez de éstos. También es evaluadora de Proyectos de I+D+I de distintos organismos como el MEC.

¿Qué opinión le merece que las universidades públicas canarias (ULL y ULPGC) se hallen entre las últimas del Estado español en productividad científica?

“Pues me merece una opinión muy negativa sobre todo porque creo que ambas universidades tienen un alto potencial investigador que daría muy buenos frutos con las políticas adecuadas. Creo que la idea de que Canarias no puede investigar al mismo nivel que el resto del país por las particularidades que supone la insularidad, por nuestro desarrollo económico, por nuestra historia o cualquier otro tipo de particularidad es errónea; se basa en una visión de Canarias y sus universidades casi de la transición política y, en una concepción de la investigación como algo externo, lejano y muy sensible geográficamente. Sin embargo, esto ya nos es así dada la rápida circulación de la información y su accesibilidad inmediata, la comunicación con investigadores de otras partes del mundo a través de medios como los virtuales que permiten un trabajo conjunto cotidiano, el acceso a los recursos necesarios, etc. constituyen la práctica habitual de la investigación. Otra cosa es disponer de los recursos económicos necesarios; pero cuando la investigación se financia con dinero público como pasa en España todos podemos acceder a ella desde dónde sea que estemos investigando. Cierto que cada vez es más difícil disponer de financiación dada la etapa de crisis que atravesamos, pero de nuevo esto afecta igual a todas las universidades españolas”.

– En su libro Filosofía y metodología de las Ciencias Sociales (2003) se abordan importantes cuestiones filosóficas que afrontan las Ciencias Sociales. También explica la trayectoria seguida por la filosofía contemporánea de las Ciencias Sociales (siglos XIX-XX). ¿Podría sintetizarnos la interpretación de estas teorías?

“En el libro se analiza la evolución seguida por la filosofía de las ciencias sociales a lo largo del siglo XX atendiendo a las diversas corrientes filosóficas desde el neopositivismo a las posiciones más recientes. Se presta atención también a temas como el de la investigación, las leyes, las explicaciones, las teorías, su justificación, es decir lo que se conoce como metodología de las ciencias sociales. Así se da una doble perspectiva al estudio de los problemas filosóficos que tienen planteados las ciencias sociales”.

-De su línea de investigación Política de la Ciencia hay que citar tres proyectos de I+D dirigidos por usted. ¿En qué consistieron tanto el primero, Valores y retórica en ciencia. El caso de la ciencia española de postguerra (2006-2009) como el segundo, Epistemología, política e institucionalización en el desarrollo científico: la ciencia española de la república a la dictadura (2009-2012)?

“En los dos primeros proyectos se investigaron los problemas que aborda el estudio político de la ciencia y se analizaron casos concretos de historia de la ciencia con trabajo de archivo. La idea dominante en estos proyectos fue que la política es un elemento esencial del desarrollo científico y técnico moderno en Occidente y que esta es una variable esencial para entender este desarrollo. Al mismo tiempo hay un claro interés por abordar cierto tipo de temas clave analizando la ciencia española”.

-En febrero de 2013 inició el tercer estudio Política de la ciencia, institucionalización y epistemología en la constitución de un contrato social para la ciencia española, 1900-1968, que concluirá en 2015. Indíquenos el objetivo y la finalidad del mismo.

“El objetivo de este proyecto es investigar las relaciones entre ciencia y política y sus efectos sobre el desarrollo científico desde el punto de vista del Contrato Social para la Ciencia. Este objetivo supone, por un lado, investigar los fundamentos y alcance analítico del modelo del Contrato Social para la Ciencia, por otro, aplicar este modelo al estudio del desarrollo científico español. La investigación consta, pues, de una parte teórica centrada en el análisis de los supuestos epistémicos del modelo, de sus nociones centrales y de su ámbito de aplicación. El principal objetivo en este terreno es contribuir a la revisión de los fundamentos epistémicos del modelo y participar en el debate que se está desarrollando en este ámbito. La investigación consta de una parte aplicada consistente en el análisis del desarrollo científico-técnico español desde la perspectiva del modelo del Contrato Social para la Ciencia, en un periodo que va desde 1900 a 1968. El objetivo fundamental de este análisis es determinar si en este periodo las relaciones entre ciencia y política constituyeron un Contrato Social para la Ciencia y cuáles fueron sus consecuencias para el desarrollo científico español, tanto si la respuesta es afirmativa como negativa. Se trata de clarificar el tipo de políticas de la ciencia desarrolladas en ese periodo, las instituciones científicas a que dieron lugar, la gestión y desarrollo de la investigación científica y el nivel de producción científica alcanzado”.

Dolores Hernández
Vea la entrevista en http://doloreshernandezperiodista.com