Los yacimientos guanches de Tenerife están a punto de desaparecer

Yacimientos guanches

José Farrujia y Tarek Ode en la plaza del Príncipe en Santa Cruz / SERGIO MÉNDEZ

El patrimonio arqueológico de Canarias está en grave peligro, y muy especialmente el de la Isla de Tenerife. Muchos yacimientos aborígenes que son la prueba palpable de nuestro pasado han sido expoliados o han sufrido el vandalismo. El arqueólogo José Farrujia de la Rosa y el fotógrafo Tarek Ode han constatado la situación de estos puntos para la obra An archaeology of the margins. Colonialism, Amazighity and heritage management in the Canary Islands que se publica este mes de diciembre solo en inglés por la prestigiosa editorial Springer de Nueva York.

Lo importante de esta obra es el cariz internacional que tiene pues se relaciona la conservación patrimonial de los restos que dejaron los primeros pobladores canarios o guanches en el Archipiélago con la conservación en otros lugares del mundo.

El interés internacional viene dado porque el libro pone en valor una arqueología insular en medio del Atlántico pero que comparte problemática con lugares tan alejados como Canadá o Australia”, explica José Farrujia que ha contado con la colaboración de Tarek Ode para dar registro fotográfico de este patrimonio.

El propio artista explica que se trató de no solo dar constancia de la realidad arqueológica sin, también, de todo el entorno donde se encuentran los yacimientos.

Ambos denuncian la situación extrema en la que se encuentran gran parte de estos yacimientos con situaciones tan penosas “como lugares a los que ibas a fotografiar ciertos grabados y que, meses después, cuando volvíamos esos mismos grabados habían sido arrancados de la roca”, cuenta Ode. Algo que no es anecdótico, desgraciadamente, sino que se corresponde con una tendencia habitual en las Islas fruto del abandono.

La relación del yacimiento con su entorno no es un criterio artístico usado solo en la obra sino que se corresponde con un criterio internacional. “La propia Unesco para elaborar el listado de yacimientos, utiliza el valor paisajístico y medioambiental”, explican.

La realidad es que este trabajo está sirviendo también como fuente documental pues muchos de estos yacimientos se van a perder si nadie lo remedia en breve. Es el caso por ejemplo de sitios como Ifara en Granadilla que es uno de los yacimientos rupestres más importantes de la Isla que fotografiaron para el libro y que en la actualidad se encuentra expoliado”, narran. Algo similar ocurre en Añaza en Santa Cruz de Tenerife donde los grabados están manchados con grafitis modernos. Lo curioso es que antes de los años 80 se llegó a decir que en Canarias no había arte rupestre previo a la Conquista pero, ahora, se ha comprobado que hay manifestaciones de este tipo “en todas las islas”, recuerda el arqueólogo. En el caso de Tenerife, el descubrimiento de Aripe en Guía de Isora fue la primera de muchas estaciones que se catalogaron. El problema está en que, luego, “no hay una protección. La gente los visita y se intenta llevar una parte. Hay tráfico ilegal de los mismos e, incluso, en El Hierro se han llegado a llevar paneles de El Julan”.

Es muy curioso que un archipiélago donde el nacionalismo está tan impregnado no se conserven los restos aborígenes mejor, ante esta reflexión José Farrujia responde que en su libro explica que la causa de este abandono está, precisamente, en la “herencia colonial y lo ejemplifica en La Laguna y en la montaña de Tindaya en Fuerteventura”.

En el caso de La Laguna, Farrujia recuerda que fue declarada en 1999 Patrimonio de la Unesco pero solo valorando el patrimonio colonial. “Este modelo no anterior ni la diversidad. No integra la etapa previa a la conquista. Solo se pone en valor un determinada etapa y una determinada clase social que son la aristocracia y el clero. Por ejemplo, la vivienda tradicional de La Laguna de los siglos XVII y XVIII o el patrimonio indígena que se encuentra en barrios como Valle Guerra no se ha tomado en consideración”.

Este ejemplo no es único de Canarias y ocurre igual con otros territorios en el mundo donde se conserva mejor lo europeista que lo aborigen. “Canarias pertenece a la Unión Europea pero arqueológica y geográficamente es africana y esa es la disquisición que ha marcado la investigación porque todo el esfuerzo de conservación y de difusión se va a lo colonial”, explica el arqueólogo.

Farrujia recuerda que hay un consenso científico con la procedencia amazigh de los primeros pobladores y “está claro que la Unesco es también un centro de poder con un discurso bien claro donde las potencias europeas como Alemania, Francia o Inglaterra influyen mucho”. El arqueólogo defiende que el discurso patrimonial de estos centros de poder tiene mucho que ver con la conservación de otro tipo de patrimonio en todo el mundo. “Incluso la propia Unesco ha reconocido oficialmente que el patrimonio indígena está infrarepresentado en sus listados”, comenta.

En Canarias la situación es muy dispar, “tenemos casos como el que se ha encontrado en Temisas tras las obras de la carretera que se ha convertido en una especie de cápsula del tiempo y que está muy bien conservada” y otros yacimientos como los mencionados en Tenerife que ya casi no existen.

En general, este equipo denuncia una falta de “conciencia social y de decisión política” en Canarias que puede acabar con las muestras del pasado aborigen. “Falta voluntad política por hacer que la sociedad se implique ante la defensa del patrimonio a través de la educación”, explican y resaltan que hay muy buenos ejemplos como es el caso de la Cueva Pintada de Gáldar donde se ha hecho una buena labor de conservación a la vez que el yacimiento es un atractivo turístico y cultural.

Este equipo insiste en que urge un plan para conservar todo este patrimonio e incluso asegura que bien conservado y gestionado adecuadamente, podría servir de atractivo turístico, algo que solo se ha explotado en Gran Canaria y que podría ser una buen complemento al sol y playa habitual.

José Farrujia lleva muchos años estudiando la realidad del guanche y desmitificando muchas ideas preconcebidas que se tenían de los primeros pobladores canarios como es el caso del “mito del buen guanche”, algo heredado de la filosofía francesa del “buen indígena” que no se correspondían con la realidad, “no vivían en armonía con su entorno ni buscaban la sostenibilidad”.

 

  • http://Sitioweb El patromonio brilla, pero por su ausencia

    Nada nuevo sobre el horizonte, Farrujia. El interés de todos los gobiernos en Canarias por su patrimonio histórico cultural y no digamos el arqueológico, brilla, brilla pero por su ausencia.

    Recordar que en la Isla de Tenerife donde sistemáticamente a gobernado en teoría un partido “nacionalista” (en Cabildo y bastantes ayuntamientos) que en teoría buscaría sus “orígenes” NO EXISTE NINGÚN YACIMIENTO VISITABLE.

    Ya no digamos la protección de los mismos, información que YA TIENEN el Cabildo Insular y muchos ayuntamientos de la isla.

    Verguenza me da si comparas la valoración y la puesta en marcha para la visita e interpretación de miles de yacimientos y sitios de gran interés arqueológico que se practica en la isla de enfrente, Gran Canaria. A años luz.

    Verguenza, mucha verguenza…