“Vamos a dejar el país sin gente válida y nos quedaremos vacíos de conocimiento”

Pino Caballero

La profesora de Computación de la ULL, Pino Caballero / SERGIO MÉNDEZ

Pino Caballero es profesora de Computación e Inteligencia Artificial de la Universidad de La Laguna (ULL), una de las mayores expertas de España en Criptografía y dirige el grupo de investigación sobre este área Cryptull que está, pese a los recortes, imbuído en grandes proyectos.

-Su grupo de investigación, Cryptull, está especializado en las redes vehiculares, ¿cómo se pueden comunicar los medios de transporte?

“El grupo Cryptull lleva trabajando en seguridad de redes inalámbricas desde hace mucho tiempo y nos especializamos en redes vehiculares porque detectamos que las comunicaciones entre medios de transporte podrían ser muy útiles para resolver problemas de parking, atascos, etc. Obtuvimos bastantes resultados  positivos con un primer proyecto de la ULL que se llamaba Muove. Posteriormente, Alcatel nos contactó para extender el proyecto y convertirlo en Dephisit (Desarrollo experimental de una plataforma híbrida inalámbrica de sistemas inteligentes de transporte) con el objetivo de seguir desarrollando este tipo de redes pero ahora las conectamos con la nube. También tenemos un interesante convenio de colaboración con Binter que es una empresa muy innovadora y que apuesta muchísimo por la I+D”.

-Estos son ejemplos de colaboración entre la universidad y la empresa privada, algo que ahora se considera esencial para salvar la I+D pública pero que no se ha promovido, ¿qué opinión le merece esta circunstancia?

“Nosotros somos de los grupos que llevamos muchos años colaborando con la empresa privada. Hay que decir que en Canarias cuesta mucho hacerlo, quizá porque las dimensiones de las empresas isleñas son muy pequeñas…”.

-Los recortes en I+D+i han sido brutales estos últimos años, ¿lo pagaremos caro?

“Los recortes en investigación, como otros muchos sectores, van a pasar factura en los próximos años al país. Si no le das de comer a la investigación, se muere. No se puede dejarla parada y retomarla en diez años, porque tendremos que volver a la casilla de salida…”.

-¿A los mejores cerebros españoles solo les queda emigrar?

“Me da una profunda tristeza que la mejor juventud más preparada de la historia de España tenga que emigrar. Veo a alumnos que en otros tiempos se los estarían rifando ofreciéndole de lo mejor y ahora se tienen que marchar. Vamos a dejar al país sin gente válidas y nos vamos a quedar vacíos de valor y conocimiento”.

-¿Es posible que no haya habido un equilibrio entre investigación básica y aplicada en los centros públicos españoles y que ahora no se vea la rentabilidad a corto plazo de este sector?

“Nos hemos dado cuenta de que la investigación tiene que orientarse a producir beneficios directos en la sociedad y que eso se valora más, porque de lo contrario, pasa que mucha gente tiene la percepción de que es algo prescindible. Aunque sin ciencia básica, no hay aplicada”.

-¿El gobierno ve la ciencia prescindible?

“No solo el Gobierno sino la gente de la calle. No reaccionan ante los recortes y esto es una condena para el país porque no produciremos tecnología propia y estaremos toda la vida pagando tecnología ajena. La dependencia no es nada buena para España”.

-Pese a todo, su grupo continúa con proyectos internacionales, ¿qué perspectivas tienen?

“Crypull ha ido creciendo. Antes éramos solo matemáticos y ahora somos más multidisciplinares. Una de las pocas cosas buenas que tiene la crisis es que hay gente que quiere investigar en estas materias y que estamos enfocando el trabajo cada vez más hacia lo aplicado. Estamos en pleno desarrollo de un software aplicado a las emergencias para que se pueda hacer una atención temprana de heridos en lugares de difícil acceso y sin GPS. Ahora estamos también en un proyecto internacional que se llama Tueri (proteger en Latín) sobre es el internet de las cosas”

-¿Internet de las cosas?

“Sí, es un nuevo concepto que que salió hace un par de años y que cobra cada vez más importancia. La idea es que todas las cosas van a estar conectadas a internet. Todo: los árboles, los libros, los transportes, la ropa… Las prendas de vestir podrían estar conectadas para localizarlas en caso de robo, para que sean inteligentes en los lavados o para hacer deporte; los árboles para poder medir los agentes químicos del entorno o para detectar incendios… la tecnología cada vez es más barata y eso posibilita muchas más acciones”.