“Muchas mujeres tienen que elegir entre ser madres o científicas”

Cibican

Mujeres científicas asociadas con Cibican posan por este 8 de marzo / CIBICAN

La mujer ha tenido un papel destacado en la historia de la Ciencia. Poco visible hace relativamente poco, las mujeres han estado detrás de grandes descubrimientos científicos en multitud de disciplinas. Sin embargo, no siempre se les ha dado el protagonismo que merecían.

Con motivo del Día Internacional de la Mujer, El Centro de Investigaciones Biomédicas de Canarias (CIBICAN) de la Universidad de La Laguna, ha querido reunir a algunas de sus investigadoras para dialogar sobre el papel de la mujer en la Ciencia. Ana Díaz, del instituto Universitario de Bioorgánica Antonio González; Yolanda Ramallo, del Servicio Canario de Salud, Veronique Smits, de la Unidad de Investigación del Hospital Universitario de Canarias y las investigadoras del CIBICAN Araceli Morales, Laura Sayas y Miriam González se reunieron para debatir sobre el papel de la mujer en la ciencia.

Sin duda uno de los aspectos que más condicionan a una investigadora es la maternidad. Para Yolanda Ramallo, “la exigencia es mucho mayor que para los hombres, para labrarte una carrera en este mundo el trabajo debe ser prioritario, además tienes que atender a tu familia, y eso lo haces sacrificando otras cosas como horas de sueño o salir con los amigos”.

La inestabilidad laboral, endémica de la ciencia, también obliga a las científicas a ir retrasando la maternidad, se debe ser competitiva en todas las etapas de la carrera y parece que nunca llega el momento. Araceli Morales reconoce que “si lo hubiera seguido retrasando hasta el momento adecuando, aún no hubiera sido madre, porque el momento adecuado no llega, la estabilidad económica y laboral es muy difícil de lograr en ciencia y si lo logras es ya demasiado tarde para la maternidad”.

Tan complejo es compatibilizar ser madre con la ciencia que algunas científicas lo ven incompatible. “Algunas mujeres tienen que elegir entre ser científicas o madres, no es incompatible pero sí muy difícil”. Miriam González reconoce admirar a sus compañeras madres, “reconozco que yo no he sido capaz de plantearme la maternidad en estos momentos, la ciencia es una carrera muy competitiva y de fondo. Admiro a quienes lo han logrado”.
La baja de maternidad para algunas no existe, siempre se está pendiente del correo o de las publicaciones. Para Veronique Smits, madre de gemelos no fue fácil. “Tuve que redactar un proyecto nacional cuatro semanas después de tener a mis hijos, fue muy duro”.

Según un informe del Consejo Superior de Investigaciones científicas (CSIC) en las etapas de formación, un 41,68% del personal son hombres y un 58,32% mujeres. En cambio, tras pasar el doctorado el porcentaje de varones asciende a un 76,67%, mientras que solo un 23,33% son científicas. Se observa pues una gráfica en forma de tijera que refleja la pérdida de mujeres a lo largo de la carrera científica.

Para Miriam González “esto viene motivado por una tendencia donde antiguamente la mayor parte de los estudios universitarios eran para hombres, ahora poco a poco las mujeres van asumiendo puestos de responsabilidad, creo que es cuestión de tiempo y que de las próximas generaciones se vayan interconectando”.

Pero no todos son malas noticias. Las científicas reconocieron que cobran lo mismo que sus compañeros y que trabajan las mismas horas. Afirmaron que no han vivido la discriminación salarial en la ciencia. Laura Sayas y Ana Díaz coincidieron en reconocer que lo importante es tu curriculum. “Compites por tus meritos, experiencia y estudios, no se mira de que sexo eres”.