Rebolo: “El mega telescopio ruso dejaría en España al menos 250 de los 1.000 millones que costaría”

Rafael Rebolo López, nuevo director del IAC

Rafael Rebolo López, director del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC). / FRAN PALLERO

El Gran Telescopio Canarias (GTC) es a día de hoy el mayor telescopio del mundo. Tiene casi 11 metros de diámetro y al entrar bajo su cúpula uno se siente como una hormiga. Con su tecnología es capaz -tal y como está haciendo ahora- de observar los objetos más lejanos del Universo con una precisión jamás vista. Pero el ser humano nunca se queda ahí y sus ansias de saber van a más y a más. Por ello se está ideando nuevos telescopios más grandes y precisos. Es el caso del Telescopio de Treinta Metros (TMT por sus siglas en inglés) que Estados Unidos está ya construyendo en Hawaii o el E-ELT (de 40 metros) que la Unión Europea ha aprobado que se construye en Chile (aunque aún no tiene financiación) y que recordemos podría haberse ubicado en Canarias.

Rusia quiere ser el país que de la campanada astronómica para construir un mega telescopio que supere todo lo anterior. Un instrumento científico de 60 metros de diámetro. Ayer, el rector de la Universidad Estatal de Moscú, Viktor Sadovnicheva, anunció que su país se está planteando este gran proyecto científico y que la ubicación del mismo sería en Canarias. Lo hizo tras firmar un acuerdo con el presidente del Gobierno de Canarias, Paulino Rivero. El director del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), Rafael Rebolo considera que esta es una “gran noticia” tanto para su centro de investigación como para España y Canarias. En cifras, el coste de este instrumento sería de 1.000 millones de euros aproximadamente de los que al menos el 25 por ciento se iría a empresas españolas. “Llevamos meses negociando con la Universidad de Moscú un acuerdo de estas características y que el propio rector lo haya anunciado es ya un gran paso”, afirmó Rebolo quien insiste en que aún este proyecto no está aprobado por el gobierno ruso.

“Lo que sí está claro es que tras los informes presentados, el gobierno ruso ha decidido que de llevar a cabo este gran proyecto científico, la ubicación de este mega telescopio sería el Observatorio del Roque de los Muchachos en La Palma“, remarca el director del IAC.

El acuerdo entre el IAC y la Universidad de Moscú es también de asesoría tecnológica, de manera que el telescopio ruso sería una especie de reproducción seis veces más grande del propio GTC que se ideó y fabricó en un alto porcentaje por equipos especializados del IAC.

Hay que recordar que Rusia ya tiene experiencia en grandes telescopios y que ellos fueron durante un tiempo los que tenía el récord del mayor instrumento del mundo con uno de seis metros ubicado en el Cáucaso. “Sin embargo, ellos no sacaron el rendimiento científico esperado de un telescopio de estas características porque el mal tiempo en la zona lo impidió”. En estos meses de negociación, el equipo de Rebolo ha convencido -con datos- a las autoridades científicas del proyecto ruso de la idoneidad de Canarias para su instrumento.

Para que esto sea posible, Rusia tendría que firmar con el reino de España un convenio de colaboración y aceptar las condiciones de cesión de suelo y administración del tiempo de observación que el IAC establece con todos los países colaboradores que están en estos momentos operando en sus observatorios. Tras este trámite, y una vez que el Gobierno de Rusia decida iniciar el proyecto y lo financie, empezarían los estudios sobre el terreno y la elaboración del proyecto. Después se iniciaría la construcción, por lo que estampa hablando de no menos de 10 años para la inauguración de este monstruo de la observación estelar.

Como ocurre en la ciencia y en la vida, este acuerdo surgió de otro mucho más pequeño ya que la Universidad de Moscú instalará en breve un telescopio muy común de solo 60 centímetros (casi de aficionados comparado con el mega monstruo del que se habla) en Canarias. Tras este acuerdo inicial se fueron gestando otros proyectos hasta llegar a la conclusión de que Canarias podría ubicar el mayor proyecto científico que se plantea Rusia en la actualidad.

Meses de conversaciones han llevado a lo que sería el primer acuerdo importante entre Rusia y España en materia científica. ¿Qué será lo siguiente? ¿Que los chinos inviertan en I+D+i en Canarias? Rebolo apunta a que esto también puede ser una realidad. Expectantes e ilusionados nos deja a tenor de la situación penosa de la ciencia en España y del propio GTC por falta de financiación nacional.