“Estamos perdiendo grandes oportunidades”

Rafael Alonso Solís, director del Centro de Investigaciones Biomédicas (Cibican)

Rafael Alonso Solís, director del Centro de Investigaciones Biomédicas (Cibican). | JAVIER GANIVET

Rafael Alonso Solís coordina el desarrollo de uno de los centros de biomedicina más prometedores de Canarias: el Centro de Investigaciones Biomédicas (Cibican) que ha obtenido una financiación de cuatro millones de euros con el proyecto IMBRAIN. Tras su primer año hace balance.

-¿En qué momento está Cibican y el proyecto IMBRAIN?

“Desde el punto de vista del desarrollo del proyecto estamos cumpliendo perfectamente lo marcado. Hemos ejecutado más del noventa por ciento de las acciones correspondiente para 2013: se han incorporado 15 investigadores y tres técnicos, con lo que se está creando sus grupos de investigación independientes en diferentes departamentos y en los tres institutos que forman parte de Cibican -IUETS, IUBO y ITB-. Con todo ello y con los gestores de innovación estamos gestando la que será la Oficina de Innovación de Cibican, cuya finalidad será promover la innovación en el entorno de los investigadores de Cibican y llevar a cabo la gestión de la propiedad intelectual en este sector biomédico”.

-¿Han logrado su objetivo de internacionalizar este área?

“Sí, hemos consolidado las relaciones con otros centros europeos aparte de los que estaban planificados y hemos ampliado acuerdos con institutos de Alemania, Francia, Italia y Holanda. Desde enero hemos establecido una nueva colaboración con la Escuela de Medicina de la Universidad de Hamburgo con la que se hará un intercambio de alumnos; en diciembre hicimos un viaje a Cambridge en Estados Unidos y nos entrevistamos con algunos de sus CEOS de la Boston University y la TUFS University al mismo tiempo que visitamos algunos centros de investigación del MIT. Con ello, abrimos la puerta a establecer colaboraciones directas con Cibican, algo que está en plena sintonía con la iniciativa del Cabildo de Tenerife de establecer vuelos directos entre la Isla y la costa Este de Estados Unidos para evitar la gran cantidad de horas que se invierten en este tipo de viajes normalmente. De hecho, directivos de una importante empresa de Cambridge vinieron a Cibican para mantener una posible colaboración en materia de enfermedades raras, que es uno de nuestros fuertes”.

-Hace unos meses se firmó un protocolo con varias instituciones para la creación de Cibican como órgano jurídico propio pero eso aún no ha ocurrido, ¿qué problema hay para este retraso?

“El protocolo de colaboración que firmaron la Agencia Canaria de Investigación, Innovación y Sociedad de la Información (Aciisi) y la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias; el Cabildo de Tenerife, el Parque Científico y Tecnológico de Tenerife y la Universidad de La Laguna (ULL) el 27 de noviembre de 2013 tenía como finalidad constituir una comisión para trabajar en la construcción de la estructura jurídica de Cibican. Una vez vez aprobado el convenio, cada institución debía nombrar a sus representantes para formar esta comisión que definiría la gobernanza, estructura y forma de manejarse de Cibican. Desgraciadamente, a día de hoy no se ha podido reunir esta comisión porque la Consejería de Sanidad no había enviado los nombres de sus representantes, cosa que ha hecho hace unos pocos días…”.

-Si estaban todos conformes en este protocolo, ¿por qué este retraso?

“El retraso se ha producido porque, sin ninguna explicación, la Consejería de Sanidad ha dilatado su respuesta. Eso puede tener que ver con que dentro de la Consejería de Sanidad persistan posiciones diferentes sobre este proyecto, si bien es verdad que me consta que el mismo presidente del Gobierno de Canarias se había unido tanto con la Aciisi como con Sanidad para dar este paso… Así que se firma el protocolo pero, sin embargo, da la impresión de que hay alguna actitud dilatoria en la Consejería de Sanidad…”.

-¿Qué problemas genera la tardanza para crear jurídicamente a Cibican?

“El problema principal es que Cibican, pese a haber conseguido todo lo que ha conseguido en cuanto a financiación, investigación y estructura, sigue sin tener un CIF ni autonomía jurídica. Eso nos resta operatividad y es una de las principales recomendaciones que ha hecho el Comité de Dirección del proyecto IMBRAIN. De esta forma perdemos capacidad de colaborar con centros internacionales de una manera más ágil. Habiendo dado pasos importantísimos y teniendo Cibican en una posición privilegiada -porque ningún centro español ha podido contratar a 15 investigadores este año- creo que si la decisión de retrasarlo obedece a una intención política, demostraría una grave irresponsabilidad por parte de quien haya sido el responsable de ello”.

-Una de las aspiraciones de Cibican era convertirse en Instituto de Investigación Sanitaria acreditado por el Instituto de Salud Carlos III, ¿se pierde esta opción también?

“Ahora mismo en Tenerife en torno a la ULL y a sus dos hospitales universitarios se cumplen todos los requisitos e indicadores para tener esta acreditación. Y lo cumplíamos hace dos años. Si se hubiese dado el paso de solicitar la acreditación hace dos años, podríamos ser hoy ya instituto y tener acceso la financiación nacional correspondiente. Hay que recordar que casi toda la financiación para I+D biomédica en el país se gestiona prácticamente a través del centro Carlos III”.

-¿Qué argumentos existen para no haberse acreditado?

“Porque desde hace dos años, la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias lanzó la propuesta de que en vez de ajustarse a estos requisitos, promover otro modelo que no encaja en el protocolo de acreditación del Instituto Carlos III. Pretende crear un ente superior de investigación uniendo ambas universidades y los hospitales de Tenerife y de Gran Canaria”.

-¿Eso no encaja con el modelo nacional?

“Si te quieres acreditar, tienes que seguir de manera ortodoxa lo que pone el BOC que dice claramente que tiene que el centro tiene que tener una asociación física, bien identificada y no virtual, entre un hospital público y una universidad. Además de una serie de requisitos de índice y de producción científica con un número de investigadores y de clínicos determinados”.

-¿Se cumplen estos ratios?

“Ahora mismo en Tenerife en torno a la ULL y sus dos hospitales universitarios se cumplen los requisitos y todos los indicadores”.

-¿Qué se está perdiendo por no estar ahí?

“En la actualidad la financiación para investigación biomédica ya es solo exclusiva para los institutos acreditados por el Carlos III. En estos momentos hay 18 institutos acreditados y el mapa está a punto de cerrarse. Siempre se ha pensado que en Canarias debería haber uno y estamos a punto de que ese tren se pierda con la gravedad de que tenemos todo para obtener la acreditación en Tenerife”.

-¿Entra aquí algún tipo de pleito insular?

“El pleito insular siempre entra pero hay que recordar que no es incompatible que se solicite la acreditación en Tenerife y que, posteriormente, se pueda hacer lo mismo con los de Gran Canaria. Lo que no se entiende es que se retrase allí donde se puede solicitar, porque eso está impidiendo que no haya ni uno en las Islas”.