Crónica de una muerte anunciada: Windows XP

Windows XP

Windows XP cierra desde el 8 de abril de 2014 / DA

Desde hace unos días, la noticia que acapara el foco de atención en el mundo de la seguridad, tanto en los blogs técnicos especializados, como incluso en los medios de comunicación generalistas, no es otra que la llegada en el calendario de una fecha marcada en rojo para todos aquellos usuarios que aún tengan Windows XP en sus escritorios: el 8 de abril de 2014. Aunque probablemente muchos de estos usuarios no lo sepan, este pasado martes era el día en que Microsoft ponía punto y final al ciclo de vida de este famoso sistema operativo, que llegó a alcanzar en su día la escalofriante cuota de penetración del más 90% de los equipos del planeta.

Desde 2009, Windows XP se encuentra en soporte extendido, lo que significa que desde entonces Microsoft solo ha publicado actualizaciones para cubrir brechas de seguridad. Pero desde el pasado martes, se acabó lo que se daba. Todos aquellos usuarios que continúen utilizándolo estarán indefensos ante las nuevas vulnerabilidades que se descubran, y ante los exploits que los ciberdelincuentes utilicen para aprovecharlas. Cuando un investigador descubre un fallo de seguridad en un sistema, puede optar por reportarlo al fabricante, o mantenerlo oculto y comercializarlo en la industria del malware, vía por la cual obtendrá mucha mayor rentabilidad económica. Imagínense el precio que puede tener un exploit que permitiera a un atacante penetrar en todos los sistemas Windows XP del mundo y del que Microsoft no tuviese constancia. Este tipo de exploits, que no son conocidos ni por el propio fabricante, se conocen como zero-days, y constituyen las nuevas ciberarmas que agencias gubernamentales o mafias organizadas utilizan en escenarios de ciberguerra o cibercrimen.

Está claro que todos los zero-days que se hayan descubierto durante este tiempo que afecten a Windows XP, habrán sido pacientemente reservados por los malos para empezar a utilizarlos a partir del 9 de abril, pues los usuarios ya no tendrán manera de protegerse de los mismos. Son muchos los que seguirán con Windows XP, ya sea por ahorro económico, desconocimiento, o comodidad, y en todas las noticias publicadas recientemente podrán obtener información de cómo poder seguir utilizándolo con un mínimo nivel de confiabilidad. Sin embargo, lo mejor que pueden hacer es apresurarse a migrar de sistema operativo. No obstante, los usuarios no son los únicos. Importantes organizaciones, administraciones y entidades bancarias siguen utilizando Windows XP en los equipos de funcionarios o en los cajeros automáticos. Algunos de estos, a pesar de que han tenido tiempo, no han tenido más remedio que negociar acuerdos excepcionales con Microsoft y pasar por caja para poder extender de manera temporal el soporte de sus equipos.

@dipudaswani