De la heterodoxia a la pseudociencia

nubes

¿Qué es pseudociencia? y ¿tú me lo preguntas clavando tu pupila en mi pupila marrón? Pues al día de hoy esto de la pseudociencia va por barrios, sobre todo cuando entramos en aspectos sofisticados. Así, moviéndonos en las penumbras de los esotérico, a nadie le da por considerar científico el feng-shui, el reiki o los sanamientos de Lourdes… luego pasamos a esas disciplinas que se visten de científicas y presumen que, igual que otras de verdad, están en el mainstream academic, entre las que vamos a destacar la homeopatía y sus derivados varios. No importa que los suicidios homeopáticos anuales que se realizan en algunas partes del mundo no hayan funcionado, y que el “a Paquita le funcionó” siga siendo la base más sólida a tales argumentaciones (puro método científico inductivo), pero ahí están e incluso las universidades siguen haciendo sus congresos homeopáticos (convenientemente subvencionados) y dándole pureza académica al asunto (sí, la Universidad hoy en día puede dar carnets de pureza o de lo que sea).

Sin embargo no me voy a centrar en estas disciplinas ya suficientemente tratadas en este medio, que al día de hoy a los lectores de éste les suenan igual que las caras del Bélmez, la niña de la curva, tamborcillos étnicos o incluso el curandero de su barrio. Pero ¿qué ocurre cuando nos movemos en aguas más oscuras y procelosas como la economía o el calentamiento global? En el caso de esto último, 18 años sin calentamiento no ha dado lugar a ninguna reflexión, muy al contrario, cualquier anomalía por mínima que fuera se presenta como demostración de que el calentamiento global esta ahí: una tormenta, un desbordamiento de río, y hasta un incremento de afectados por piedras de riñón… todo tiene como desencadenante el cambio climático.

Yo creo que la pseudociencia del calentamiento global ha traído grandes desastres, y quizás consecuencias que durarán años: científicos que se han dedicado a demostrarlo porque era la única fuente segura de financiación en vez de estar realizando otras labores más productivas. Obvio, sencillamente algún burócrata manipulador convencido por un par de personajes de polichinela y grandes habilidades oratorias decidió que era lo que había que hacer. En los 70, Jimmy Carter sentenció “la solar y eólica son las energías del futuro” y toda la investigación se destinó a este tipo de renovables, todo el ingenio fue dirigido por unos administradores hacia un campo que camino de los cincuenta años después está agotado. Se perdió el tiempo y el dinero cuando alguien decidió en que había que investigar y no los propios investigadores que se enfrentan al problema a diario de forma individual. Como casi siempre, el intervencionismo no tiene coste cero.

Y si vamos a la economía, tenemos a los ingenieros sociales, como los que prácticamente han arrasado en estas elecciones. Esos que creen que los humanos responden a los estímulos como la pata de un ratón a un calambrazo o el agua al punto de ebullición. Ellos lo creen por varias razones, primero porque ellos saben mejor que nosotros que es lo que deseamos, y segundo porque saben además como debemos conseguirlo… Esto explicaría en cierto modo por qué un Pablo Iglesias, figura mediática donde las haya, azote bolivariano a esta Europa que tanto tiene que envidiar a Venezuela, ha arrasado repartiendo kalise para todos: renta básica, impuestos a los ricos (habría que definirlos, pero con el tiempo sería cualquiera con un plato de lentejas), devaluaciones de la moneda a lo loco que se vive mejor (o sea, robar los ahorros de aquello que han trabajado duro para obtenerlos), y como no, quitas a depósitos, sueldo mínimo, sueldo máximo, penalización del comercio… frente a esta pseudociencia, estarían propuestas liberales, que determinan a las personas como propias responsables de sus acciones y que en ningún momento se atreven a ni siquiera intuir que es lo que las hace felices, asumiendo que en ningún lugar está mejor el dinero que el bolsillo de quien lo ha ganado trabajando o con sus virtudes. Este mensaje les convierte en una opción como se ha visto en las elecciones, marginal (curiosamente, este tipo de alternativas políticas, donde más ha cuajado es en Canarias, con un 0.12% de los votos, recogido por el PLib, Partido de la Libertad Individual, y es que a pesar de todo Canarias sigue siendo cuna liberal; supongo que alegrando doquiera que se encuentre a Ruiz de Padrón).

Como corolario, quizás la batalla contra la pseudociencia no está en las plácidas campiñas donde pasta la homeopatía o el Yeti… una batalla más cruenta se nos presenta y los adversarios del conocimiento, la ciencia y la libertad tienen campo abonado para avanzar: la ignorancia, la despreocupación y  capacidad de convencer a todos de un mundo ficticio y feliz que todo te lo da y en el que todos podemos vivir del esfuerzo y trabajo de los demás.