Rachel Louise Carson, pionera del activismo ecológico

Rachel Louise Carson

Rachel Louise Carson fue la pionera del activismo ecologista / WIKIPEDIA

En este año de 2014 celebramos el cincuentenario de una personalidad decisiva en el cambio de rumbo de los movimientos ecologistas e impulsora de la nueva filosofía ambiental.

Rachel Louise Carson nació en Pittsburgh (USA) el 27 de mayo de 1907 y murió en Silver Spring el 14 de abril de 1964. Como bióloga, hizo un máster en Zoología en la John Hopkins University. En 1935 entró al servicio de la Administración de Pesca y Vida Salvaje. Esto le permitió escribir artículos y libros sobre Biología Marina y Zoología que le granjeó mucha popularidad. Carson murió a los 56 años por cáncer de mama.

El título del libro por el cual es conocida se titula: ‘La primavera silenciosa’ ( The silent spring, 1962). Esta obra está considerada como fundamental en la historia de la humanidad, al denunciar el impacto negativo de los insecticidas sobre las aves, la salud humana y el medio ambiente.

La obra alcanzó ventas millonarias. Su éxito se basó en una revolucionaria visión que ponía en cuestión el uso y mala práctica de los pesticidas. Esto provocó un revuelo en la clase dirigente de su país y estableció las bases del nuevo mensaje ecologista, hoy vigente y, extendido en todo el globo. Gracias a sus esfuerzos recibió, a su muerte, todo tipo de honores en su país natal y fuera de él.

El recuerdo de su figura ha pasado desapercibido en este aniversario. La única excepción que conozco es la crónica en el periódico ‘La Voz de Galicia’ de 14 de mayo de 2014 con un titular que dice: ‘Rachel Louise Carson y su batalla para que los pájaros siguiesen cantando en primavera’ seguido de un subtítulo ‘La ecologista estadounidense libró una comprometida lucha contra los pesticidas. Hoy se cumplen 107 años de su nacimiento’.

El libro se ha reimpreso en 2010 por la editorial Crítica, en su colección Booket Ciencia.La traducción del libro se ha llevado a cabo por el biólogo Joandoménec Ros, que ha mantenido con gran fidelidad el texto original inglés, con la inclusión, muy acertada, de notas a pie de página que enriquecen la comprensión de lo escrito por Carson y ayudan a colocar esta obra en su contexto actual.

‘La primavera silenciosa’ debería ser un libro de obligada consulta para especialistas e interesados en la ecología y las polémicas ambientales; tan de moda hoy en día. Este ensayo sigue la gran tradición anglosajona con el uso y puesta al día de innumerables datos relacionados con el estudio pormenorizado del impacto de los pesticidas en los seres vivos tanto plantas como animales. Como complemento a la exhaustiva información del texto, se citan en las páginas finales un muy abundante número de referencias bibliográficas, divididas según los diferentes capítulos.

Es verdad, que la lectura se hace, a veces, difícil por el conjunto de términos científicos que hace que no sea fácilmente comprensible para un lector profano (en este sentido las notas a pie de página ayudan bastante). Pero no por eso se debe abandonar su lectura, al contrario,pues se hace mención a otras consideraciones de carácter más general que hoy en día siguen vigentes. En este sentido Carson hace varias referencias a la evolución de la vida en la tierra, en el más amplio sentido del concepto establecido por Darwin.
Indicar que el libro se divide en 17 capítulos con títulos tan sugerentes, a modo de ejemplo como: Los elixires de la muerte (cap 2); Devastación innecesaria (cap 7); ‘Y ningún pájaro canta’ (Cap 8), entre otros. Esta relación capitular, casi metafórica, sería suficiente para atraer al más curioso de los lectores.

Pero el meollo del escrito- y es lo que lo que ha llegado hasta nuestros días- sobre el conocimiento del libro es la batalla que plantea Carson contra el uso del DDT y sus derivados organoclorados: aldrin, diedrin y endrín.

El DDT fue el emblema del pesticida que Carson utilizó como cuestión central para demostrar su verdad sobre la degradación ecológica por contaminación química. Contaba a su favor, para dar a luz su tesis, en la popularidad y uso cotidiano del DDT en todo tipo de actividades agrícolas y médicas.

La denuncia se basaba en numerosas informaciones que ella misma disponía por su propia experiencia y actividad científica además de la que le suministraron muchos colegas, expertos e investigadores de facultades de Medicina, y de particulares que habían sufrido y conocido el devastador efecto de estos organoclorados bautizó como biocidas.

El DDT es un acrónimo del compuesto orgánico dicloro-difenil-tricloroetano. Fue descubierto en 1874. En 1939 el químico suizo Paul Müller, demostró su extraordinario poder para controlar y eliminar las plagas. Este descubrimiento le valió el Premio Nobel de Medicina y Fisiología en 1948. La patente se ensayó para su posterior utilización en Medicina para combatir enfermedades como la malaria, entre otras, transmitidas por insectos. En la agricultura su fama se debe al control del escarabajo de la papa, causante de grandes pérdidas del cultivo, en el continente europeo.

Carson informa en su libro de las consecuencias tóxicas del DDT al comprobar su acción en el proceso metabólico dentro de la cadena trófica y alimenticia, desde que se lanza sobre la planta, para combatir la plaga, hasta finalizar en la leche materna. En este proceso la principal propiedad del DDT es su carácter acumulativo que se va multiplicando en cada escalón de la cadena. De ahí se deduce su potencial capacidad carcinógena.
Fue tal el impacto de lo demostrado por Carson, que, su libro se convirtió en la biblia de la naciente movilización ecológica y sirvió para que el ciudadano se movilizara para erradicar el DDT y sus derivados; a pesar de la enorme oposición de la industria de los plaguicidas, que la llegaron a catalogar de comunista y antinorteaméricana. ‘La primavera silenciosa’ obligó a las administraciones estadounidenses a plantearse la prohibición del uso de la familia de los organoclorados. Tal hecho se consiguió en la década de los 70: en Estados Unidos en 1972 y en España en 1977.
Hoy, algunas de la afirmaciones de Carson se han puesto en duda. Sobre todo el influjo de la prohibición en la extensión de la malaria en países subdesarrollados. Por otra parte su efecto cancerígeno no ha sido comprobado en su totalidad (incluso hoy se siguen encontrando restos de DDT en la leche maternal en estudios hechos en Canarias, pero con muy baja incidencia en la aparición del cáncer de mama).
Pero, por otro lado, la obra de Rachel Carson ha tenido un efecto benéfico en el combate contra las plagas, a través de la normalización de la lucha biológica e integrada en el control de plagas y enfermedades; junto a la aparición de nuevas materias activas respetuosas con el medio ambiente. ç

Aquí habría que incluir los ensayos médicos de morbilidad y mortalidad sobre manejo de moléculas químicas hasta ahora no estudiadas o percibidas.

Y si hoy los pájaros siguen cantando se lo debemos, de algún modo,a la clarividencia y visión profética de esta extraordinaria mujer.

Por Aurelio Carnero

Bibliografía de la autora

1941, Under the Sea Wind.

1951, The sea around us. (El mar que nos rodea, México: Atlante, 1952).

1955, The Edge of de Sea.

1962, Silent Spring. (Primavera silenciosa) Barcelona: Luis de Caralt.

1964; Primavera Silenciosa. Barcelona: Crítica, 2010).

1965, (póstuma) The Sense.