Museos, ferias, teatro… de la ciencia: el empuje de las vocaciones científicas

FLL Canarias

Algunos de los participantes en la edición de FLL Canarias del pasado 7 de febrero / Carles E. Anglés

Adolescentes con ganas de comerse el mundo pero sin muchas ideas de cómo hacerlo. Puede que sea una buena definición de gran parte de los jóvenes que nos rodean y que, por lo que sea, un día fueron a una visita al Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC); participaron en alguna actividad de una feria de la ciencia o trabajaron durante semanas en un robot de lego para participar en alguna de las competiciones de la First Lego League (FLL). En cualquiera de estos momentos, muchos estudiantes de Primaria o Secundaria es cuando deciden dar un giro y cursar estudios científicos-técnicos.

En España se lleva años observando que las vocaciones científicas son un problema para la regeneración de la masa crítica e investigadora. Ante esta situación, la Fundación “la Caixa” buscó algunas causas y presentó el primer estudio sobre la evaluación del impacto de las acciones de divulgación en términos de promoción de vocaciones científico-tecnológicas realizado por la Obra Social “la Caixa”, la FECYT y everis asesorado por expertos en educación y estadística de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), la Universidad Pompeu Fabra (UPF) y la Universidad de Barcelona (UB).

El estudio ha sido desarrollado durante dos cursos escolares y ha contado con la participación de más de 2.500 estudiantes de ESO en actividades promovidas por la FECYT y CosmoCaixa.

Algunas conclusiones deberían tenerse muy en cuenta a la hora de planificar acciones de divulgación y promoción de la ciencia en todas las entidades. El dato general es que este tipo de acciones influye en que el 6% de los alumnos que las vivieron, decidieran estudiar alguna rama científico-técnico. Pero, hay datos mucho más relevantes como que “entre los alumnos con menor rendimiento académico es donde más aumenta el número de niños interesados en realizar estudios de ciencias, matemáticas, ingeniería y tecnología (STEM) tras las actividades de divulgación (+12,8 %)”. Además, se determina que “las acciones de divulgación influyen más entre los alumnos de menor nivel socioeconómico, colaborando a reducir la brecha social existente en la actualidad”.

En el estudio se deja claro que pensamientos como ‘mis padres o mis profesores no me ven capaz’ constituyen un freno en la elección de estos estudios.

Los autores del estudio remarcan que “el proceso de elección de un posible futuro académico y profesional relacionado con STEM es mucho más complejo de lo que podría parecer. Resultados de investigación en psicología, sociología y didáctica de las ciencias y la tecno-logía confirman que este proceso está altamente influido por otros factores como la percepcioón de uno mismo y su entorno familiar, educativo y social. Sin duda, el que los jóvenes opten o no por un futuro profesional en esteámbito tendrá mucho que ver con su capacidad para imaginar su futuro profesional en un contexto científico-tecnológico y con el desajuste que pueda existir entre la imagen que tienen de los profesionales científicos y su propia identidad.

En la investigación se remarca que hay otro factor importante en la aceptación de este tipo de acciones como es la “influencia de los amigos” que “facilita el impacto de las acciones divulgativas, incrementando hasta en un 8,68% el interés por estudiar estas ramas en aquellos alumnos que admiten el peso que tienen sus amigos en su elección vocacional”.

Como recomendación a las entidades que realizan divulgación científica para que no pierdan de vista el objetivo de las vocaciones está el dato de que “transmitir adecuadamente los modelos de forma de vida a los jóvenes, así como conseguir que vean la utilidad social de la ciencia son factores que impactan positivamente en el interés por estudiar ramas técnicas”.

Ante esto, los autores del estudio insisten en que es importante “incorporar elementos de orientación profesional e información sobre estudios futuros en las acciones de divulgación, ya sea como parte de la actividad, a través del testimonio de profesionales (charlas, vídeos, etc.) o de cualquier otro elemento”. Aunque puntualizan que “es importante, no obstante, diseñar adecuadamente estas actividades para que tengan un impacto positivo, lo cual por lo general se consigue promoviendo y facilitando una mayor y más activa participación de los alumnos, y focalizarla en sus motiva- ciones. La charla de un profesional, por ejemplo, puede complementarse con una actividad previa de indagación sobre la profesión o el sector, y la elaboración de cuestiones a resolver por parte del mismo en la charla, así como un foro posterior donde resolver dudas de los alumnos”.

Ante todo esto, está claro que ante la duda de a dónde llevar a los niños en caso de que le queramos dar más opciones de elección de su futuro profesional es a acciones de divulgación científica. Y, para los organizadores, hay que tener en cuenta el objetivo de fomento de las vocaciones científicas a la hora de diseñar este tipo de acciones.