Isidro Quintana: “El Gobierno es la principal traba de un emprendedor”

Isidro Quintana es el CEO y director creativo de Promineo Studios. Es un joven que ya pasa de los 30 pero lleva más de una década luchando por convertirse en una empresa puntera en el área de los videojuegos en Canarias. Es emprendededor y curioso (ambos adjetivos parecen sinónimos) desde la infancia y habla de las trabas que supone montar un negocio en España tanto por la legislación como por el carácter latino.

Isidro Quintana

Isidro Quintana es el CEo de Promineo Studios

-¿Cuándo y cómo se decidió a ser emprendedor?
“Salió de manera natural. Estudié comunicación audiovisual con especialización en dirección de arte 3D, animación, etc. en CICE en Madrid, que es una de las mejores escuelas de España. En aquel entonces, cuando empecé en Planet 51 éramos unas 30 personas, luego la empresa llegó a tener 300 empleados. Cuando me habitué a hacer la dinámica de trabajo e iba viendo cómo se iba construyendo, me picaba la curiosidad de hacer esto. Además, quería incrementar mi salario, alcanzar nuevos objetivos. Llevaba cuatro años viviendo en Madrid y quería volver a Tenerife. Un día, a mi padre le dio un infarto cerebral con lo que me vi obligado a regresar. No hay mal que por bien no venga, pues después de eso, decidí empezar lo que era un intento de estudio de animación que ha pivotado 10.000 veces”.

-Pivotó sin saber lo que significaba pivotar…
“Empecé a hacer de todo, todo lo que sabía hacer: cartelería, animación, etc. era septiembre de 2007, me vine sin clientes, no tenía dinero, estábamos empezando la crisis, el Estado clavándote por todos lados… Fue una época de mucho sufrimiento”.

Siempre he tenido claro que quería hacer un negocio desde Canarias, que desde aquí se puede hacer algo grande

-¿Cómo salió de esa época de ‘híper sufrimiento’ a una de ‘solo sufrimiento’?
“Fue un proceso lento y doloroso. Siempre tuve claro que era posible. Me sentía como en la fiebre del oro; estaba excavando y sabía que encontraría el oro en algún lado y seguía excavando, excavando, de vez en cuando encontraba una pepita… En 2007 los videojuegos y los móviles era un mercado inmaduro, pero ahora son una mina de oro llena de posibilidades. Hoy en día, hacer aplicaciones para móviles es algo relativamente sencillo. Lo que puedo decir con orgullo es que yo tenía una visión grande, quería aportar valor, ir más allá de hacer dinero. Siempre he tenido claro que quería hacer un negocio desde Canarias, que desde aquí se puede hacer algo grande. Si hay algo de lo que me he dado cuenta con los años es que todo depende de ti mismo, no de las circunstancias”.

-Los problemas son quizá una excusa…
“Los emprendedores tienen que tener un deseo ardiente por hacer lo que quieren. Si solo quieres hacer dinero te quedarás por el camino. Es evidente que, cuando creas un negocio, es para ganar dinero, pero detrás de todo eso está la pasión por hacerlo”.

-¿Decae a veces?
“Pues sí, como en todo, hay épocas. Hace unos meses enfermé y no me conocía; el estrés acumulado de la presión continua, el agobio financiero, transmitir tranquilidad a tus empleados… eso me llevó al colapso. Para ser emprendedor tienes que tener tu pasión a máximo nivel o tener mucho dinero porque su carencia provoca estrés, angustia. La vida de un emprendedor es luchar contra el Estado, desde que empiezas cualquier actividad económica, este pone la mano. Considero al Gobierno la principal traba para un emprendedor. Si de verdad un país quiere crear riqueza debe potenciar a este tipo de personas. Me parece un impuesto abusivo que desde el minuto cero te cobren tanto por la seguridad social… ¡A una persona parada, que tiene una idea, pero no solvencia! El dinero debería estar en manos de las personas para que ellos se puedan gestionar como quieran y no que el Estado sea tu padre que cubra tus necesidades. Parece que ser español significa estar encadenado al sistema. La gente me echa en cara que yo diga esto cuando he cobrado subvenciones y yo digo: ¡claro! si el sistema me cobra a mí por tener seguridad social, yo también voy a utilizar esas opciones.

Lo de que el cliente es lo primero no es verdad: son tus empleados quienes cuidan a tus clientes, a tu empresa y a ti mismo. Esa es mi filosofía

-¿Cuál es la segunda traba?

“El marco sociocultural. La cultura en este país, en general, es la de que el emprendedor es un explotador. Es mi opinión, mi visión personal. La gente en España cree que quien tiene dinero es malo y la misión del emprendedor es estafar al empleado y eso no es verdad. Yo he aprendido que mi empresa son las personas, un empleado contento lo es todo. Lo de que el cliente es lo primero no es verdad: son tus empleados quienes cuidan a tus clientes, a tu empresa y a ti mismo. Esa es mi filosofía”.

-Regresa de Estados Unidos y ellos tienen una cultura como la que propone, ¿qué le ha llamado la atención de ellos?
“Tienen pleno empleo, es una cultura más próspera. Es un tema cultural. Los españoles estamos acostumbrados a que el Estado nos cuide”.

-En la actualidad… ¿ha pivotado mucho?
“La tercera traba que me encontré cuando monté mi empresa es que no había mercado. Canarias siempre ha sido un mercado del sector servicios y con una industria tecnológica casi nula. Los clientes no tienen demanda de este tipo de servicios. No lo ven, no tiene impacto… cada vez usamos más los móviles, tablets, ordenadores, etc. pero estamos muy lejos de lo que son las sociedades norteamericana y asiática, por ejemplo. Cuando yo empecé no había industria de animación así que, como no tenía demanda, pivoté. El truco estuvo en dejar de tener la mentalidad insular y hacerte internacional. Pero claro, por hacer eso ha habido que pagar un precio”.

-¿Cómo se logra internacionalizarse?
“Tocando puertas. Yendo a eventos. Utilizando Linkedin y Facebook, redes con las que puedes contactar con quien quieras y echándole morro”.

-¿Le hacen caso?
“Si el valor que ofreces a tu cliente es bueno, sí. Hay unos factores muy importantes en Canarias que no tienen en otros sitios. Nuestro coste de vida es mucho menor, tenemos rentas menores con lo que somos más competitivos con respecto a países del norte de Europa, ofrecemos la misma calidad pero con mejor precio… Afortunadamente, en el ámbito digital, la insularidad no es una traba”.

-Ha logrado inversores extranjeros… ¿cómo?
“Los planes de viabilidad son papel mojado. La mayoría de innovaciones surgen accidentalmente. En casi todas las empresas pasa eso, estás buscando un objetivo y de repente pivotas… hay mucho azar. Hay mucha suerte involucrada pero esa suerte te toca trabajando y cuanto más preparado estés, mejor. Yo estuve en el momento adecuado en el lugar adecuado y la persona adecuada pasó. Con respecto a mis inversores, tuve uno local que 13.000 euros y con el que hicimos un prototipo del videojuego que queríamos lanzar (Feed my Alien)… con eso logré mostrar el producto al inversor actual, pero con el de ahora es a quien le mostramos el producto. Nosotros solo necesitábamos 50.000 euros pero luego puso 250.000 porque le interesó el equipo al completo”.

De Silicon Valley me traigo que las grandes empresas no compran el producto sino el talento. El talento es lo que vale

-¿Lo importante es el equipo?
“De Silicon Valley me traigo que las grandes empresas no compran el producto sino el talento. El talento es lo que vale. A mis empleados los quiero mimar al máximo. El talento es el que genera el modelo de negocio, las ideas…”.

isidro-imagine

Isidro Quintana en el acto final del proyecto Imagine con el que viajó a Silicon Valley

 

-Este proyecto, Feed my alien… ¿cómo ha ido?
“No ha rendido a nivel comercial como queríamos. Como producto ha superado las expectativas. Apple nos nombró como juego de la semana y eso que se sacan 15.000 al día así que algo bien estábamos haciendo. Todo eso le da valor a los inversores y se traducen en que este haya ido mal no significa que el siguiente no vaya bien”.

-¿Qué pasó con la comercialización?
“Firmamos con un distribuidor que nos garantizó unos resultados que no se han cumplido. Es muy difícil que un distribuidor de videojuegos te fiche siendo tu primer producto, es un mundo complejo que genera mucho dinero”.

-A pesar de esto, se abre una nueva oportunidad con el mismo inversor…
“Nosotros confiamos en este inversor. Tuvo una empresa de distribución de videojuegos e hizo bastante dinero y adquirió participaciones en una empresa danesa rentable. Nos dijo que nosotros, Promineo, somos muy buenos desarrollando videojuegos y esa empresa muy potente haciendo comercialización, así que nos hemos juntado ahora con una financiación europea”.

Feed my Alien

Imagen del videojuego Feed my Alien diseñado por Promineo

-¿Qué tal la experiencia TFInvierte, el programa de impulso a las empresas del Cabildo de Tenerife?
“He estado en eventos de emprendedores desde 2010. En TFInvierte nos han dado premios por ideas porque cuando las presentamos era un mercado aún sin madurar. La experiencia ha sido muy positiva: ver varias visiones y ver cómo ha cambiado la visión empresarial de cómo se hacía dinero antes a cómo se hace dinero ahora. No es lo mismo hacer un restaurante que hacer un videojuego, son modelos de negocio que tienen una logística muy pequeña. He aprendido la visión del inversor canario y español que va solo a caballo ganador y el inversor nuestro ha ido a talento. El inversor de aquí nunca va a poner dinero en algo que no le dé dinero a corto plazo, si no ve una gran probabilidad y una rentabilidad asegurada no va a invertir. Ojo, que no se invierte en talento porque no hay capital tampoco. Falta el perfil de la visión financiera. Y el financiero que quiera ser emprendedor tampoco va a funcionar así como así, yo he tenido que aprender a gestionar el dinero”.

-Su premio por ser la mejor startup de TFInvierte fue irse a Silicon Valley con Imagine, ¿qué aprendió?
“Imagine te enseña metodología de creatividad disruptiva y eso te hace pensar diferente. Se ocurren ideas que nunca han estado en tu cabeza antes, te relacionas con otras empresas de tecnología, su “Knowhow” y te ayudan a llevar tu proyecto. Y claro, estableces contactos que te abren puertas comerciales en Estados Unidos”.

-¿Es cierta la colaboración entre competencia que se nos vende?
“Allí predomina el libre mercado. Partimos de la base de que dos empresas que van a “win-win”, siempre intentan colaborar. Aquí funcionamos muy diferente: nos acusamos de que si me vas a robar, me vas a quitar… Tenemos una mentalidad de pícaro, el tema de colaborar entre competidores en España no existe y no va a existir, es algo sociocultural que no creo que cambie en dos o tres generaciones”.

-Dele un consejo a un emprendedor ¿cómo podría romper con esa mentalidad?
“Tienes que estar dos o tres años viviéndolo. Tener ese libre trato de personas, personas responsables. No es fácil, hay que partir desde la educación de los niños. A los americanos les gusta la capacidad creativa de los españoles, pero la visión que tienen de nosotros es que solo piensan en fiestas y en la siesta. Ellos tienen un objetivo claro en sus vidas, su cultura es meritócrata. Aquí somos muy conformistas y en Canarias no hay gente formada y el que lo está es porque se ha ido a estudiar y/o trabajar fuera. Una anécdota que me marcó mucho me ocurrió en San Francisco. En una plaza vi al típico chaval con pintas dudosas, un ‘quinqui’ que decimos aquí. Estaba en una cafetería leyendo un libro de Kafka, tomándose un té… en Estados Unidos se valora mucho el libre pensamiento, desde el modelo educativo, eso me hizo reflexionar”.